Arthur y la guerra de los mundos

Creación de un entorno sonoro virtual con Pro Tools y System 5

Mezclar sonido para cine requiere pasión, habilidad e imaginación, sobre todo cuando se mezcla una película animada. Con Arthur y la guerra de los mundos (Arthur et la guerre des deux mondes), la tercera película de la trilogía de Arthur del guionista y director Luc Besson, los mezcladores jefes de sonido Lohazic Didier y Dallaporta Matthieu se enfrentaron al reto único de igualar los vistosos paisajes animados por ordenador de la película con un sonido ambiental del mismo calibre. Junto con el supervisor de edición de sonido Guillaume Bouchateau, elaboraron cuidadosamente una banda sonora con la ayuda de ocho sistemas Pro Tools|HD y una de las mesas de mezclas más grandes de Europa, la System 5-F de 620 pistas de Avid (desarrollada por Euphonix).

“Fue un verdadero placer trabajar en esta película”, afirma Lohazic. “No hemos estado limitados, ni técnica ni artísticamente. Realmente hemos podido crear un universo sonoro a la altura de la película”.

De la música al cine

Lohazic comenzó su carrera en la música haciendo grabaciones y mezclas, pero acabó en el cine cuando el compositor Eric Serra (Arthur, El quinto elemento, GoldenEye) le pidió que colaborase con él en León, de Luc Besson (1994). La música siempre ha sido uno de los puntos centrales en la obra de Besson, y Besson, Serra y Lohazic desde entonces han colaborado en un gran número de películas, siempre en busca de nuevas formas de ampliar su oferta creativa.

Lohazic escogió Pro Tools para su trabajo en el cine, comenzando con Yamakasi en 2001. “La verdadera revolución en la industria fue la llegada de Pro Tools”, comenta. “Tanto para la música como para el cine, se ha convertido en una herramienta esencial”.

Inicialmente, Lohazic utilizó Pro Tools como un reproductor para el diseño de sonido, pero el software ha pasado a ocupar más y más protagonismo, ayudándole a construir un equilibrio a través de toda la película. “Es mucho más fácil añadir 20 dB en una sola palabra con Pro Tools que con un fader”, dice.

Pro Tools también ha sido la clave que permite tanto al mezclador como al director mantener las opciones abiertas durante la elaboración de la película. “Algo que es sumamente importante en el cine, y sobre todo con Besson, es la mezcla abierta”, explica Lohazic, “No hay nada grabado y las opciones quedan abiertas hasta el final. Esto le da una gran libertad al director”.

 
 La verdadera revolución en la industria fue la llegada de Pro Tools… Se ha convertido en una herramienta esencial.
Didier Lohazic, mezclador jefe de sonido

Preparativos para Arthur

El equipo sabía que el proyecto de Arthur requeriría una gran cantidad de recursos. Había que crear un completo paisaje sonoro que coincidiera con el 75 % de la película que era animado, y la mezcla final terminó con más de 800 fuentes, con 85 minutos de los 90 de duración total (música incluida). La elección del estudio fue fácil: la espectacular Digital Factory de Luc Besson, situada en la campiña francesa en Normandía.

En el corazón de este centro está Theater 4, un teatro bellamente decorado para 200 personas y equipado con la ya mencionada System 5-F de 620 canales. La consola está conectada a siete sistemas de reproducción Pro Tools|HD que se reparten entre diálogos, foley, efectos, diseño de sonido, fondos y música, y un sistema Pro Tools|HD como grabador principal. La música orquestada se grabó en la misma instalación para garantizar la coherencia de sonido. Cada sistema Pro Tools está configurado para 192 pistas y 64 canales de E/S, lo que supone un total de pistas enorme, pero que se maneja fácilmente con la consola System 5.

Antes de decantarse por System 5, Lohazic colaboró con Besson para determinar qué consola elegir. Cuatro aspectos les llevaron a la conclusión de que System 5 era la mejor opción para el estudio: tecnología avanzada, excelente calidad de sonido, facilidad de uso y capacidad de procesamiento casi ilimitada. “Nunca nos encontramos en una situación en la que la consola no pudiera hacer lo que le pedíamos”, comenta Lohazic. Además, la consola se integra perfectamente en el entorno de estudio de Pro Tools, ofreciendo a los mezcladores control completo sobre todos los elementos de audio y música.

La mezcla

Después de varios meses de trabajo editando sonido bajo la dirección de Bouchateau, Lohazic comenzó con la mezcla. Prefiere trabajar en capas, comenzando con la música y los fondos, para a continuación añadir el diálogo pieza a pieza. Presta especial atención a las pistas de diálogo para que suenen tan naturales como sea posible, y utiliza la música como una máscara solo cuando es necesario. Luego está la cuestión de cómo separar todos los sonidos de la película. El equipo se divirtió especialmente trabajando en la panoramización surround de los insectos en una escena. “Cuando empezamos con el sonido surround, era algo muy básico, pero ahora con la tecnología digital resulta mucho más interesante”, explica Lohazic.

El otro factor clave es establecer la dinámica correcta. “El cine es el único lugar donde realmente se puede utilizar un rango dinámico”, señala. Con Arthur, se necesitó tener un cuidado especial para garantizar que el sonido apoyara la energía de la acción y que esto quedase bien en una película para niños. Aquí es donde trabajar en un espacio grande para mezclar es la clave para conseguir el equilibrio adecuado.

Mientras los editores de sonido preparan y entregan el trabajo de surround original de una manera organizada para la mezcla, la acústica de una sala de proyección grande es claramente diferente a una pequeña suite de edición, lo que permite a los mezcladores escuchar cómo la mezcla sonará para el público mientras trabajan. Después de una revisión inicial del sonido editado con Besson, Lohazic trabajó mucho tiempo en la mezcla final, que llevó diez semanas. Besson otorgó mucha libertad al equipo de mezcla. Con la flexibilidad de mezcla abierta proporcionada por Pro Tools y System 5, sabían que se podían ofrecer diferentes opciones de mezcla, y se podía continuar haciendo cambios durante los pasos de revisión importantes.

Claves para el éxito

Al ser preguntado sobre qué consejo les ofrecería a los que entran en el negocio, Lohazic hace hincapié en la importancia del aprendizaje. “La escuela te ayuda a ahorrar tiempo, ya que se trata de tecnología avanzada. El resto es la experiencia. Observa a la gente trabajando. Es la escuela de la vida”. También hace hincapié en la importancia de las habilidades sociales. La forma en que te comunicas con el director y el productor tiene un gran impacto sobre el que tus ideas salgan adelante.

En cuanto a Arthur y la guerra de los dos mundos, el equipo de sonido creó con éxito un entorno de audio extremadamente complejo que da vida a los personajes y a los espacios de la película, y Lohazic está encantado. “Tengo una verdadera pasión por este trabajo. Buscas ideas, te expresas. Se disfruta muchísimo”. Hacer una película es un esfuerzo importante que requiere una gran inversión y grandes equipos, pero al final, la alegría que el equipo tiene durante la creación de la obra es lo que más influye en la calidad de la misma.