Avatar

Creando una banda sonora de otro mundo con herramientas Avid

Aunque en Hollywood existe la tendencia innegable a utilizar en exceso clichés como “tardó años en producirse”, Avatar, de James Cameron, es un proyecto que encaja perfectamente en esta afirmación. Cameron empezó a trabajar en el guion de la película allá por 1994, pero esperó hasta 2005 a que los avances tecnológicos permitieran crear un film repleto de gráficos por ordenador. La tecnología es también lo que impulsó la magnífica banda sonora del compositor James Horner, que rompe esquemas, tanto sónica como técnicamente.

Horner, entre cuyas colaboraciones previas con Cameron se encuentran Aliens y la banda sonora de Titanic (ganadora de un Oscar), tomó un enfoque mucho más experimental en este proyecto. “No dependía de una partitura escrita para grandes partes de la película”, comenta. “En lugar de eso, improvisaba gran parte de la música con la imagen delante. No se involucró a la orquesta hasta el final; solo estaba yo, tocando las partes en la película con un piano o instrumento electrónico. Siento que poco a poco me voy alejando de la composición para música orquestal convencional, incorporando otros instrumentos a mis obras que no suelen tocar música para orquesta”.

Musicalmente, la flexibilidad de los instrumentos virtuales dentro del entorno Pro Tools HD® desempeñaron un papel importante en el proceso creativo de Horner, ya que le permitían esculpir texturas sónicas que se parecían muy poco a los sonidos terrestres. “Cada vez me aburre más la música orquestal occidental, y he estado experimentando con instrumentos que no suelen tocar música occidental, que no utilizan afinaciones occidentales o que incluso no están considerados como instrumentos convencionales per se”, explica. Avatar

Para el mezclador de música para cine Simon Rhodes, la integración de Sibelius® con el software Pro Tools HD fue la clave para combinar los elementos sintéticos y orquestales de la composición. “Debido al modo en el que trabajaba James, gran parte de lo que crea se estaba grabando, pero no escribiendo”, comenta Rhodes. “Necesitamos un registro de lo que se está tocando y de los sonidos que utiliza. Ahí es donde cobra importancia el hecho de utilizar Pro Tools y Sibelius, para poder llevar un seguimiento de forma transparente”.

“Utilizamos Sibelius para plasmar mis composiciones y enviárselas a los copistas”, prosigue Horner. “Muchas de las cosas que he tocado no forman parte de la notación estándar. Sibelius se convierte en algo parecido a una herramienta de traducción y la utilizamos para ver qué he hecho y reinterpretarlo para que pueda ser tocado de nuevo por una orquesta; Pro Tools y Sibelius son herramientas que me permiten ser más creativo, ya que hacen que me preocupe por la tecnología lo menos posible”.

“Es una forma de trabajar elaborada y a la vez intuitiva” añade el arreglista de música electrónica Simon Franglen. Explica cómo después de generar un mapa de tempo a partir de los puntos de referencia de Horner, él hace un boceto de los elementos no sintéticos (que más tarde serán reemplazados por la orquesta) y después utiliza varios plug-ins para establecer los elementos rítmicos y electrónicos de la música y así conseguir las texturas “de otro mundo” que busca Horner.

“No suelo utilizar sonidos directos de sintetizador, especialmente en esta banda sonora”, cuenta Franglen. “En general estamos utilizando muestras orgánicas o naturales o instrumentos que estamos manipulando o modelando para generar estas texturas; Pro Tools [8] se ha convertido ahora en mi único secuenciador MIDI. También estamos utilizando Elastic [Time] para mantener la flexibilidad con los cambios del mapa de tempo. Este proceso de edición simplemente no sería posible sin Pro Tools”.

Pero las texturas sintéticas son solo un componente de la música, según explica Simon Rhodes. “La orquesta se graba en un equipo Pro Tools|HD a 96 kHz, con los sintes en un segundo equipo a 48 kHz. Después mezclamos en un tercer equipo Pro Tools|HD, que está grabando todos los flujos de audio para la película. Acabamos con más de 96 pistas de submezcla, además de la multipista original.

Con tres equipos Pro Tools bloqueados que utilizan Satellite Link y sincronizados con la imagen a través de Video Satellite LE, Rhodes mezcla el proyecto en 5.1 surround en una consola ICON D-Command®. “Mezclar en la consola ICON es mucho más fácil y más intuitivo, especialmente cuando trabajas con tantas pistas”, comenta. “Los faders te dan una sensación genial; es como mezclar en una consola clásica”. Lo más importante es que ICON nos permite quedarnos dentro de Pro Tools; nos da la flexibilidad necesaria para hacerlo todo. Ha cambiado totalmente nuestra forma de trabajar”.

 

La pura complejidad del proyecto habría sido imposible de gestionar sin Pro Tools|HD, comenta Franglen. “Uno de los grandes adelantos para mí es el no tener que preocuparnos por los tamaños de los archivos o el número de pistas. Una preescucha de nueve minutos, por ejemplo, contiene cerca de 450 pistas y tiene un tamaño de archivo de unos 56 GB”.

 

“Es verdaramente sorprendente cómo ha evolucionado la tecnología”, continúa Franglen. “En Titanic, llevaba conmigo dos toneladas de equipo. En Avatar, utilicé un Mac Pro, Pro Tools|HD, 16 GB de RAM y 6 TB de espacio en el disco duro. Todo se ha hecho con el software, sin un solo sintetizador externo. Mientras que Titanic implicó un complicado proceso simplemente en la configuración entre sesión y sesión, ahora nos lleva tan solo 10 minutos conectar una configuración de Pro Tools|HD”.

 

“Pro Tools|HD era la única solución para un proyecto de tal magnitud”, concluye Rhodes. “Lo que hemos conseguido aquí sería imposible con cualquier otro producto. Estamos constantemente poniendo a prueba el software y hardware. Y creo que podríamos decir que James no solo puso el software a prueba, sino también a sí mismo. Los colores y las texturas que ha creado constituyen una gran parte del carácter de la banda sonora. Yo diría que estamos ante el comienzo de una era importante de la historia cinematográfica y Pro Tools|HD ha ayudado a entrar en esa época”.