El centro audiovisual de Futureworks, Futureworks Media School, es un buen ejemplo de las nuevas escuelas privadas que intentan reducir la brecha entre formación y experiencia profesional.

Ubicada en un edificio de 6 plantas en el centro de Manchester, Futureworks Media School es un buen ejemplo de la nueva generación de centros privados de formación creados para reducir la brecha entre formación y experiencia profesional. Esta escuela, que abrió sus puertas a su primera y pequeña incursión en septiembre de 2007, ahora se está preparando para una importante expansión y la llegada de 120 nuevos estudiantes que se han matriculado en sus diversos estudios universitarios, cursos de posgrado y formación profesional, tanto para individuos como para organizaciones.

Lo que encontrarán al cruzar sus puertas es una sorprendente instalación que incluye cuatro sofisticados estudios de grabación, dos salas de postproducción totalmente equipadas, cuatro suites de edición, un estudio de vídeo, cabinas multiuso especiales para trabajo colaborativo, dos clases y dos aulas de informática especialmente diseñadas, todo ello completado con un sistema Avid Unity ISIS.

“Lo que hemos querido crear es el entorno de producción del mundo real, los estudios, las suites... y el equipo que hemos adquirido refleja esto”, comenta Chris Mayo, director ejecutivo de la empresa. “También queríamos asegurarnos de que todas las disciplinas separadas funcionan entre ellas y de forma colaborativa, porque ya no hay gente trabajando aislada”.

Los estudios de grabación son impresionantes y están diseñados con los mismos equipos de primera línea que encontraríamos en unas instalaciones de audio modernas. Entre el equipo de alta gama presente hay una consola D-Control, dos mesas D-Command y varios sistemas Pro Tools HD y LE. Los últimos son la gran pasión de los estudiantes.

“Este lugar está diseñado para que trabajes en un entorno similar al que encontrarás en el mundo profesional, y Pro Tools es el estándar en audio, del mismo modo que Avid es el estándar en edición”, comenta el estudiante Enos DesJardins. “Es fácil de usar; si puedes trabajar en un ordenador, sabes utilizarlo. La composición es fácil y, hoy por hoy, no elegiría otra cosa”.

DesJardins ya está usándolo también en el mundo real, ya que le han contratado para realizar el diseño de sonido en “Scuppered”, un filme independiente, mientras sigue estudiando. “Producir diálogo limpio y hacer el diseño de sonido para 85 minutos de película supone mucho trabajo, pero es un buen proyecto”, afirma.

En el piso de abajo, Pro Tools también está en acción en la clase. “Cada estudiante tiene prácticamente un estudio de grabación delante”, explica Mayo. “También tenemos una sala para directos y podemos enviar la señal a cada estación de trabajo. La única diferencia es que no están en un entorno de estudio, pero también tienen una superficie de control cada uno, para que se acostumbren a utilizar el equipo correcto desde el primer día, lo que es esencial”.

En Futureworks siempre se pone énfasis en las necesidades de la industria y en qué destrezas deben poseer sus graduados para conseguir un trabajo cuando acaben. Sus cursos se han diseñado desde la base para reflejar esto, y una proporción pequeña de estudiantes por profesor significa que los estudiantes consiguen mucha experiencia práctica. Como dice Mayo: “Necesitan estar usando el equipo todos los días”.

“Todo nuestro personal sigue trabajando en el sector” añade el director del estudio, Sam Heitzman. “Yo soy técnico de sonido, y es muy bueno para los estudiantes poder ver cómo trato con un cliente”. Hay ciertas aptitudes que la industria del audio valora: saber manejar Pro Tools; tener experiencia en la grabación para imagen; tener competencia para tratar con el cliente, capacidad de trabajo en equipo, poder cumplir fechas de entrega, y últimamente la mezcla surround se ha convertido en algo importante también, con el desarrollo del HD”.

Al estudiante Thom Powell le queda un tercio de los estudios necesarios para conseguir el estatus de Operador certificado de Pro Tools. “Es el sistema más profesional comparado con otras opciones y, como se utiliza en toda la industria, está más orientado a los flujos de trabajo profesionales que ningún otro sistema”, comenta. “La presencia de 128 buses para encaminamiento de audio es genial, y en los sistemas HD el potencial es inmenso; el DSP hace desaparecer muchas de las limitaciones que normalmente asocias con la producción de audio en ordenador”.

La implicación de Avid en Futureworks va más allá del audio, por supuesto. El servidor Unity ISIS, por ejemplo, hace posible que todos los estudiantes en el edificio puedan conectarse simultáneamente a su trabajo, lo que Mayo cree que puede ahorrar hasta 150 horas (por estudiante) de copiar contenidos audiovisuales en un curso de 80 semanas. Por otro lado, por supuesto, están los treinta sistemas Media Composer, cuatro Mojo SDI y un Media Composer Adrenaline, que son importantísimos para la enseñanza de vídeo en los cursos de Futureworks.

“Es muy valioso estar aprendiendo con Media Composer”, dice Ash Javed, quien está a punto de acabar su primer semestre en el curso de Producción de cine y televisión. “He hecho algo de edición anteriormente y una de las cosas que quiere la industria es que seas capaz de trabajar a tope desde el primer momento. Y solo puedes mostrar iniciativa y creatividad en software y otros equipos si sabes lo que estás haciendo cuando lo usas”.

Ahora mismo, realmente es la calma antes de la tormenta para Futureworks. La pequeña avanzadilla del año pasado ha dado buenos resultados, los cursos se han probado y reorganizado hasta alcanzar la perfección, y el edificio estará pronto lleno de estudiantes que están dispuestos a aprender de todo, desde ingeniería de audio y producción hasta animación y modelado 3D. Y con la nueva y gigantesca Media City de la BBC intensificando su actividad lentamente a tan solo unos minutos de distancia, sumado al ambiente de producción de alto nivel de Manchester, los seis pisos de Futureworks están destinados a estar muy ocupados.

“Hacemos que la gente adquiera competencias muy rápidamente; después pueden explorar el software y el equipo y desplegar sus alas creativas”, concluye Mayo. “Y necesitamos tener el equipo correcto, ya que los estudiantes pagan por los cursos. No suele haber muchos soñadores aquí; traemos a gente que ha investigado y sabe lo que se utiliza en los Abbey Road Studios, por ejemplo; saben que las últimas películas y programas de televisión se han editado de tal manera, y que esto es en lo que quieren formarse.

Thom Powell

Thom Powell acaba de terminar su primer año del curso de dos años de Ingeniería y producción de audio en Futureworks. Autodidacta y compositor de música para un par de anuncios de TV y algo de música incidental para Channel 5, decidió que quería volver atrás y volver a formarse correctamente para que, en sus propias palabras, “tuviera las herramientas mentales y físicas para hacer lo que quisiera de forma creativa”.

Actúa por todo el Reino Unido y Europa, interpretando breakcore (una evolución reciente de música dance electrónica con un toque punk), escribe mucho material de música ambiente, y también ha compuesto música para Ambit New Media, para el vídeo promocional de la extravagante exposición “Body Worlds” de Gunther von Hagens.

“Me dieron 48 horas para componer dos minutos y medio de música para vídeo”, recuerda. “La compuse en Pro Tools e intenté contrastar las imágenes horrorosas de la exposición con sonidos más amables, equilibrando el vídeo, en lugar de reforzar las imágenes”.

Ahora compone en Ambleton Live antes de conectarse con Pro Tools para el trabajo de ingeniería y de mezcla. “Estoy intentando alejarme de estar en una sala rodeado de equipos”, comenta. “Suelo trabajar en un portátil, donde me siento más cómodo, en el tren de camino a una actuación, en un parque o en cualquier lugar”.

Aunque ha conseguido llegar lejos, su ambición es mudarse a Nueva Zelanda y trabajar allí en la floreciente industria de la postproducción. “Conseguir una certificación en Pro Tools es la mejor manera que se me ocurre para conseguirlo”, concluye.