Slumdog Millionaire

Glenn Freemantle, diseñador y editor supervisor de sonido, se propuso retratar la floreciente vitalidad y el paradójico encanto de la India actual.

Slumdog Millionaire: miles de sonidos, un viaje emocional.

La India es un lugar bullicioso. Ls calles son ruidosas y con una actividad febril. Glenn Freemantle comprende muy bien este constante hormigueo humano. Como supervisor de edición de sonido y diseñador de sonido de Slumdog Millionaire, la película situada en Bombay y galardonada con el Globo de Oro y el BAFTA, tuvo la responsabilidad de supervisar cada elemento de la banda sonora con una meta en mente: retratar la floreciente vitalidad y el paradójico encanto de la India actual. Dado el ritmo rápido y las varias líneas argumentales secundarias de la película, que recibió 10 nominaciones al Oscar, esto no resultó fácil.

El director Danny Boyle (Trainspotting, 28 días después) confió el trabajo a Freemantle, dándole a él y su equipo de Sound 24, con sede en Londres, mano libre en el manejo del diseño y edición del sonido, edición de los diálogos, la música y el foley del filme. “Básicamente, lo que Danny dijo fue: Haced algo distinto; haced algo original. Así que eso es lo que nos propusimos hacer”, dice Freemantle, quien ganó un premio BAFTA al mejor sonido y está nominado a un Oscar en la misma categoría.

El primer paso para crear el paisaje sonoro fue quitar todo salvo las pistas de voz de las grabaciones originales. “Toda la película se rodó en la India y dada la naturaleza de las grabaciones [con tanta actividad en segundo plano], los originales eran muy ruidosos y confusos. Fue necesario limpiar todo para mantener la claridad de las voces. Después reconstruimos nuevamente todo el ambiente indio a su alrededor”, agrega.

 
 Aquí trabajamos con el aspecto creativo, expresivo, del sonido, y fue la energía de la India lo que queríamos recrear en esta película.
- Glenn Freemantle, editor y diseñador jefe de sonido, Slumdog Millionaire

Freemantle y su equipo de sonido, que incluía a Tom Sayers, Gillian Dodders, Ben Barker, Niv Adiri, Lee Herrick, Hugo Adams, y Danny Freemantle, buscaron en todo el mundo grabaciones sonoras que representasen auténticamente los sonidos de las chabolas de Bombay, las calles de las ciudades, los campos de críquet y el metro. “Usamos todos los detalles que pudimos encontrar para elaborar las pistas: tambores indios, coches indios, trenes indios. Tratamos de samplear las imágenes sonoras más interesantes que encontramos para recrear todo ese mundo, un mundo que podíamos controlar. Usamos cientos de capas de sonidos para producir sentimiento y emoción”.

El paisaje sonoro suele tener una gran profundidad con un primer plano, un plano intermedio y un fondo. Freemantle cita una escena importante en en que dos chicos jóvenes son testigos de un hecho violento. Están jugando en el agua con un grupo de otros niños mientras sus madres lavan y secan la ropa cerca de una estación ferroviaria. Los trenes pasan traqueteando, las mujeres parlotean, los niños chapotean y ríen. En ese momento, cae sobre los niños y sus familias una banda de inadaptados que los ataca brutalmente. En lugar de concentrarse exclusivamente en los sonidos realistas de la violencia, Freemantle y su equipo acompañaron la secuencia con una distorsión del fondo de los sonidos de trenes que rechinan deteniéndose, filtrados desde la perspectiva de los niños que juegan bajo el agua. Esto intenta evocar el sentimiento y la tensión de los pequeños a medida que se dan cuenta del peligro inminente.

“Elaboramos toda la escena para crear este momento dramático desde la perspectiva de los niños”, dice Freemantle. “Ellos se sumergen y no entienden bien lo que pasa. Gradualmente, se produce todo ese griterío y la violencia. En ese punto, todos los altavoces producen sonido y realmente te hacen sentir visceralmente lo que está pasando. Este enorme volumen sale con mucha agresividad. Es solo después [que pasa la violencia] que entra la música y asume la emoción de la escena”.

Conocer lo que se tiene

Entre bambalinas, un flujo de trabajo con Pro Tools dio al equipo de sonido a una amplia plataforma de audio digital sobre la que trabajar. Se usaron siete salas de edición de Sound 24 para que trabajasen dos diseñadores de sonido, dos editores de efectos sonoros, dos editores de diálogo, y un editor de foley. Cada sala estaba equipada con un sistema Pro Tools|HD 2 o HD 3, que a su vez estaba conectado en red con una sala de edición principal con una consola de mezclas ICON D-Command usada para premezclar. Las ediciones se visualizaban en un monitor de plasma de 50 pulgadas. En la sala principal se usó la opción Surround Panner ES para efectuar los ajustes más detallados de nivel y panorama antes de llevar las sesiones a la mezcla propiamente dicha.

Con esta configuración era sencillo hacer cambios, de manera que los miembros del equipo podían concentrarse completamente en los aspectos creativos de su obra. “Debido a que hay tantas pistas y tantas salidas, se puede tener todo online desde el principio al fin”, dice el editor de música y efectos de sonido Niv Adiri. “Nos llegaban nuevos montajes todo el tiempo [de los editores de imagen, en forma de archivos QuickTime]. Dado que todo estaba en el sistema Pro Tools, podíamos hacer rápidamente los cambios y conformar todas estas muchas capas”.

 
 Dado que todo estaba en el sistema Pro Tools, podíamos hacer rápidamente los cambios y conformar todas estas muchas capas.
- Niv Adiri, editor de música y efectos de sonido, Slumdog Millionaire
Cada editor simplificó su trabajo usando plantillas 5.1 que contenían todas la automatización estándar necesaria para los archivos de sonido envolvente de la película. Así se logró una colaboración suave y eficiente entre los varios integrantes del equipo de sonido. Escoger la misma y coherente plataforma de Pro Tools también permitió a los miembros del equipo enviar fácilmente distintas sesiones a la sala de edición principal para premezclado y proyección para asegurar que toda la banda sonora estaba correcta. “El equipo podría trabajar en todas esas salas distintas y nosotros conjuntábamos todo cada pocas semanas con la consola D-Command. Sabíamos que todo iba a funcionar bien antes de llegar a la etapa de mezcla”, dice Freemantle.

Entonces se añadieron la música y otros elementos de audio creados en la India. El sonidista Resul Pookutty, también ganador de un premio BAFTA y nominado a un Oscar, utilizó un sistema Pro Tools|HD 3 para capturar el diálogo en hindi y ADR, que se envió digitalmente por disco duro o FTP. El compositor A.R. Rahman, quien ha ganado premios BAFTA y Globo de Oro por la música y está nominado a un Oscar, utilizó también un sistema Pro Tools|HD 3 en varios puntos de la mezcla de música. Las premezclas de Sound 24 se transfirieron finalmente a una sala de sonido cinematográfico en Pinewood Studios como sesiones de Pro Tools para la mezcla definitiva.

Las empresa británica Gearbox Sound and Vision proveyó los sistemas Pro Tools, y además ofreció una inestimable asistencia durante todos los meses que duró el proyecto. Y mientras que la tecnología de audio digital ayudó a producir un flujo de trabajo sin interrupciones, fue solo un medio para que el talentoso equipo de sonido implementase su visión, que recibió elogios de todo el mundo.

“Aquí trabajamos con el aspecto creativo, expresivo, del sonido”, dice Freemantle. “La energía de la India era lo que queríamos recrear en esta película. Sentimos que realmente logramos lo que nos propusimos hacer”.

CRÉDITOS: Cortesía de Sound 24